Tokonoma y su tradición
El “tokonoma” es un nicho característico del diseño de interiores japonés. Son comúnmente encontrados en las habitaciones en las que se recibe a los invitados. Los tokonomas fueron cambiando con el paso del tiempo para adaptarse a las necesidades de las personas que se reúnen ante él.
El “toko” era originalmente un área elevada donde las personas de alto nivel se sentaban. Existen varias teorías sobre los orígenes del tokonoma. Por lo general, se considera que era una zona con un escrito y unos pergaminos, objetos de arte u otros objetos de valor expuestos para su apreciación.
Es común encontrar tokonomas en residencias de más de 100 años de antigüedad, que fueron construidas para ser hogar de familias adineradas. Algunas de ellas, son actualmente utilizadas como “ryokan”, en donde los huéspedes pueden disfrutar del estilo de vida de antaño. En algunos casos, dependiendo del gusto del propietario original de la residencia, la casa puede contar con tokonomas en cada habitación. En el caso del ryokan presentado en el video, es posible apreciar la delicadeza de cada uno de los tokonoma y también ver la variedad de nichos y el propósito de cada uno de ellos.
En el vestíbulo tiene un “tsuridoko” con un dintel encima y su base a ras del suelo, es una forma simplificada de tokonoma. La parte inferior podía ser utilizada libremente, por lo que en Kioto preferían estos “tsuridoko” en habitaciones más pequeñas.
El nicho de la habitación presenta, como pilar decorativo, un tronco de árbol; estos pilares elegantes se utilizaban en las habitaciones donde se acogían a muchos invitados.
El tokonoma que adorna la sala más grande del edificio, cuenta con pilares perfectamente cuadrados, que ofrecen un aspecto limpio que demuestran la importancia de la sala. El “hondoko”, una de las formas más formales del tokonoma, es el lugar donde el dueño de la casa recibe a sus invitados. Ahí se pueden encontrar pergaminos, zócalos elevados y otros objetos refinados. Un espacio adyacente estaba reservado para el “tokowaki”, nicho colgante con estantes escalonados para exhibir utensilios de escritura y libros.
Los tokonomas también son lugares en donde se puede exponer arte. Takako Tamagaki, que heredará la posada de su abuela, decora el tokonoma para complacer a sus invitados.
“Como nuestros invitados vienen de luna de miel, elegí un pergamino con símbolos japoneses del buen augurio: el pino, el bambú, las ciruelas, las grullas y las tortugas. También he colocado un incensario con forma de almeja, que representa la felicidad conyugal. Lo preparamos teniendo en cuenta todo eso.” comenta Takako.
En un espacio tan especial como este, la propietaria transmite sus mejores deseos a los recién casados Tamagaki adorna el lugar con objetos heredados de su abuela.
“Estos son los animales del zodíaco japonés. Este recipiente de incienso con forma de ratón se coloca durante el año de la rata. Éste, para el año del caballo. Vamos cambiando la decoración para que los huéspedes disfruten de los festivales y de las estaciones.”
Los adornos en los diversos tokonoma anuncian el cambio de estación. Por ejemplo, una escena con un conejo y una luna anuncian, en Japón, la llegada del otoño. Ya que según una leyenda japonesa, un conejo vive en la luna. Es interesante la manera en la que estos rincones marcan el cambio de estación y crean ambientes diferentes al modificar los objetos, por lo que crean un lugar para la comunicación entre las personas.
Tamagaki cuenta un poco de su experiencia de crecer en una casa que tiene tokonomas en las habitaciones.
“Solía correr por la casa y me regañaban por subirme al tokonoma, Me advertían que no jugara allí porque era un lugar sagrado.”
En el siglo XIV, se dice que las habitaciones que los sacerdotes utilizaban tenían pinturas budistas y retratos de sumos sacerdotes en las paredes. Quemadores de incienso, jarrones de flores y candelabros adornaban una repisa inferior. Este elevado lugar ornamental creaba un lugar para la oración y la reverencia hacia los nobles. La cornisa se fijó a la pared para crear un elemento arquitectónico integrado que se convertiría en el tokonoma.
Otro grupo que influenció aún más en la evolución del tokonoma,fueron los samuráis. Un ejemplo clásico y perdurable se encuentra en el Palacio Ninomaru del Castillo Nijo. En el castillo se puede observar el tokonoma que utilizó el shogun cuando gobernaba a sus samuráis. Este espacio resplandeciente, creaba un abrumador ambiente de autoridad y estatus.